Cultivemos nuestros defectos

Nuestros defectos son expresiones reducidas y estrechas de la virtud, y por tanto pueden expandirse más allá de sus límites presentes mediante la cultivación espiritual.

El apego es la expresión limitada de la bondad, ya que ambos nos conducen a percibir lo deseable. Cuando el apego incluye a todos los seres sin excepción, ya no es apego, sino bondad.

La antipatía es la expresión limitada de la compasión, ya que ambas nos conducen a percibir lo indeseable. Cuando la antipatía se dirige al sufrimiento de todos los seres sin excepción, ya no es antipatía, sino compasión.

La indiferencia es la expresión limitada de la sabiduría de la igualdad, ya que ambas nos conducen a ignorar distinciones. Cuando la indiferencia no discrimina entre el interés propio y el ajeno, ya no es indiferencia, sino la sabiduría de la igualdad.

Donde hay apego, allí está la semilla de la bondad.

Donde hay antipatía, allí está la semilla de la compasión.

Donde hay indiferencia, allí está la semilla de la sabiduría de la igualdad.

Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
Esta entrada fue publicada en Visión dhármica. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s