Antídotos y soluciones

Arya Nagaryuna dice: “La perspectiva de la vacuidad corrige todas las perspectivas erradas.” Este consejo es eminentemente práctico —un medio hábil— aún cuando muchos lo consideran un planteamiento filosófico. 

Al surgir las emociones aflictivas, contemplar su vacuidad es el remedio más efectivo. Los antídotos específicos (la impureza vs. el apego, las cualidades positivas vs. la aversión, la interdependencia vs. la indiferencia) pueden y deben aplicarse con beneficio, pero son temporales y deben utilizarse repetidamente, ya que las emociones aflictivas quedan momentáneamente suprimidas, en lugar de eliminadas de raíz. 

Por el contrario, si analizamos las aflicciones directamente y percibimos su vacuidad —su insustancialidad, impermanencia, y dependencia de nuestras elaboraciones mentales— entonces se auto-liberan.  

Cuando una aflicción surge, necesitamos generar distancia emocional para poder practicar la meditación analítica sobre su vacuidad, y con este propósito aplicamos un antídoto: 

  • Si sentimos apego por un objeto (una persona, cosa, o situación), contemplamos su impureza. Esto significa que el objeto en cuestión no es puramente beneficioso o placentero. Por el contrario, tiene faltas, y es capaz de producir sufrimiento. 
  • Si sentimos aversión por un objeto, contemplamos sus cualidades positivas. Aún si no podemos identificar una sola cualidad positiva evidente, al menos el objeto nos ofrece la oportunidad de cultivar la paciencia y el desapego. 
  • Si sentimos indiferencia por un objeto, contemplamos cómo estamos relacionados con y afectados por esta persona, cosa, o situación. 

Sólo entonces procedemos a contemplar la vacuidad del objeto y la emoción relacionada; es decir, que no es sustancial, permanente, e independiente de nuestros conceptos y elaboraciones mentales. 

Primero identificamos claramente el objeto a refutar (la instancia de la aflicción en relación con una persona, cosa, o situación específica), y entonces procedemos a indagar sistemáticamente: 

  • Esta percepción, ¿es permanente? 
  • ¿Existe por sí misma? 
  • ¿Es externa, o una representación mental interna? 
  • ¿Es independiente de nuestras representaciones mentales? 

Al concluir este análisis, la aflicción se auto-libera; se disipa espontáneamente.

Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
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Una respuesta a Antídotos y soluciones

  1. Juan Gallego dijo:

    excelente articulo, es un metodo poderoso y la base del dzogchen.

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