El zen y el mantrayana

Preguntas cuáles son las diferencias entre el budismo zen y el mantrayana. Te animo a visitar, preguntar, y aprender directamente sobre las escuelas del budismo por las que sientas algún interés. Evidentemente, tengo mis preferencias, y por eso me identifico como miembro de una escuela particular. Sin embargo, no reclamo que la nuestra sea la única, o la mejor alternativa. Es única y mejor para mí, pero no necesariamente para los demás. Cada persona debe hallar el linaje y la práctica con los que sienta mayor afinidad.  

Tras ese preámbulo esencial, compartiré contigo algunos pensamientos preliminares sobre las diferencias entre el zen y el mantrayana, como yo las percibo. Ruego que entiendas que no debes recibirlas como un santo evangelio, y que las escribo sin malicia ni desdén.  

Entre las escuelas del budismo que han llegado a occidente, los linajes del zen han sido muy importantes (japoneses en un principio, pero ahora también chinos, coreanos, y vietnamitas). En el zen hay gran variedad de escuelas, ramas, y linajes. Sin embargo, todos declaran que su transmisión del Dharma ocurre ‘fuera de las escrituras’. Aún cuando estudian y recitan sutras, las interpretan a su modo, y en ocasiones utilizan expresiones que otras escuelas budistas consideramos transgresivas, tal como, “si te encuentras con el Buda, mát*lo.”  

Si bien todas las escuelas del zen manifiestan una preferencia marcada por las expresiones paradójicas (aseveraciones que contradicen la lógica, con la intención de detener el pensamiento conceptual), sólo los miembros de ciertos linajes específicos meditan en las fórmulas paradójicas conocidas como koan, tal como el célebre “¿cómo suena el aplauso con una sola mano?” 

Nuestra escuela Yonán, la Gran Vía Central (una rama del mantrayana), estrictamente se ciñe a las escrituras. Sólo compartimos y practicamos lo establecido en las enseñanzas del Buda y los comentarios de los maestros, recibidos en sucesión discipular. Si bien presentamos las enseñanzas de acuerdo al lugar, el momento, y las circunstancias, no las interpretamos de forma novel y arbitraria, independientemente de las escrituras, y evitamos cuidadosamente las expresiones transgresivas que puedan afectar negativamente la fe de los demás. De hecho, hacemos votos formales de nunca desdeñar las enseñanzas de otras escuelas budistas o cualquier otra tradición espiritual. Podemos expresar nuestro acuerdo o desacuerdo con doctrinas y prácticas particulares, si se nos pide explícitamente una opinión, pero siempre lo hacemos con el mayor respeto. 

Los maestros Yonán imparten sistemáticamente las enseñanzas de los Tres Giros de la Rueda del Dharma en su secuencia original: (1) la renuncia de la ilusión, (2) la vacuidad del ego y los fenómenos, y (3) la realidad suprema de la naturaleza búdica. También declaramos que en esta era de las postrimerías del Dharma, es necesario el mantra (literalmente, mantra significa “lo que protege la mente”), ya que los niveles de agitación y estimulación del mundo contemporáneo no permiten la aplicación exitosa de otras prácticas, en ausencia del mantra. Es por eso que nuestro sendero se conoce como el mantrayana, el vehículo del mantra. 

Tal vez las diferencias más obvias se dan en la práctica. La mayoría de los linajes del zen promueven el zazén para todas (las meditaciones silenciosas, frecuentemente sin ningún método discernible, con la excepción del uso del koan en algunas ramas). Los Yonán recomendamos la aplicación de diversas prácticas, según la capacidad, la madurez, y la disposición de cada persona. También promovemos prácticas corporales, del habla, y la mente —tales como hacer ofrendas y postraciones, recitar escrituras y oraciones, y meditar en el mantra (en voz alta o silenciosamente), ya que entendemos que la cultivación del Dharma no debe ser exclusivamente mental, sino que debe incorporar e integrar todos los aspectos de la experiencia humana. 

Estas son sólo algunas ideas preliminares. Nuevamente, te exhorto —y exhorto a cada cual— a explorar directamente las enseñanzas de los linajes por los que sientas afinidad. Aunque tengo alguna competencia para hablar del mantrayana, no presumo de ser experto en todas las ramas el budismo. El Buda te guiará en el sendero. No temas. 

om amideva hrih

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Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
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3 respuestas a El zen y el mantrayana

  1. laviacentral,Marcos dijo:

    Reblogueó esto en LA VIA CENTRAL.

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