El yoga de los sueños

5El Buda Sakyamuni nos instruye a ver todos los fenómenos como apariencias ilusorias. En sus enseñanzas, el Buda utilizó varios ejemplos, tales como los sueños, los ecos, y los espejismos para ilustrar la naturaleza ilusoria del mundo fenomenal. Los sueños son ejemplos particularmente apropiados, ya que —a diferencia de los espejismos y los ecos— se asemejan más completamente a las experiencias convencionales.

Los sueños pueden incluir, y frecuentemente incluyen, la seis conciencias (mental, auditoria, táctil, visual, gustativa, y olfativa), los seis sentidos (mente, oído, tacto, visión, gusto, y olfato), y los seis objetos de los sentidos (pensamientos, sonidos, sensaciones táctiles, formas, sabores, y olores). Nada está ausente en la experiencia soñada; al dormir, sólo pasamos de un tipo de experiencia a otro tipo.

Si logramos comprender cómo se generan los sueños, y cómo son capaces de producir sensaciones, emociones, y tendencias, podremos comprender mejor los mecanismos de la experiencia cuando estamos despiertos. Entonces, explorar los sueños puede proporcionarnos una perspectiva muy clara desde la cual observar los fenómenos mentales.

En los linajes Nyingma y Kagyu del budismo tibetano, el yoga de los sueños (Tib. milam, Skt. svapnadarshana) típicamente incluye cuatro procesos: reconocer que soñamos mientras dormimos; dirigir y transformar los sueños a voluntad; multiplicar las apariencias de los objetos soñados y alterar sus dimensiones; y unir los sueños con la luminosidad vacía de la mente. Estas prácticas, aunque my beneficiosas, requieren una gran inversión de tiempo y esfuerzo, y no todos somos capaces de lograr soñar lúcidamente.

En el linaje Yonán, el yoga de los sueños consiste, no en controlar y manipular los sueños, si no en analizar, contemplar, y contrastar el funcionamiento de la mente durante los estados despierto y dormido, y reconocer que no son procesos esencialmente distintos. En ambos casos, los sentidos entran en contacto con sus objetos, generando sensaciones, emociones, y deseos. La única diferencia estriba en el hecho de que, al despertar, sabemos que los objetos soñados son representaciones internas e insubstanciales, mientras que cuando estamos despiertos creemos que los objetos de nuestra experiencia son externos y reales.

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Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
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