No es un adorno

staffNuestra naturaleza fundamental es intrínseca. Ningún ser humano cuerdo e inteligente tiene impedimento alguno para entrar en contacto con esta naturaleza básica. Nadie se interpone entre nosotros y ella, nadie aparece como un mara a realizar el baile de la distracción.

En cualquier momento, cada uno de nosotros —aún sin conocimiento alguno del budismo— tiene el potencial natural para reconocer nuestra unidad inseparable y completa con la naturaleza intrínseca de la sabiduría. Nunca nos hemos separado de ella ni por un solo momento. No es algo que en ocasiones está presente y en otras no; no es un adorno que se nos pone o se nos añade.

―Khandro Rimpoché

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Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
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Una respuesta a No es un adorno

  1. marcosreverberi dijo:

    Maestro!, encantado de saber oir de usted nuevamente. Om svasti. La pregunta a que me mueve este texto que usted publica aquí, es por qué si cumplimos esas condiciones, somos buenas personas, y estamos hartos de todo lo que en esta “realidad” encontramos, ¿por qué es tan dificultoso abandonar todo esto? ¿Por qué es tan difícil dejar de estar engañado, haciendo este papel absurdo en el “mundo”, soñando esta pesadilla? Le confieso algo que no pueso hacer con nadie más, ni amigos y ni siquiera familiares o extraños: yo quiero dejar de existir, dejar de ser un “yo”, éste yo o cualquiera…. -todos están sujetos a lo mismo; si me permite el exabrupto, estamos condenados a este mundo o sociedad de mierda. Pero si uno lo dice, lo mínimo que pueden pensar es que uno está loco. Y sin embargo, siento que es el deseo más cuerdo y sano de la existencia: no existir. Es cierto que porque tengo un cuerpo y una mente surgen deseos, pero ya sé que ninguno de esos deseos vale nada, que nada es comparable con la no-consciencia del yo, o con la consciencia de la Divinidad, como quiera llamársela. Le confieso también que si tuviera la certeza de que mi identidad es quien decide si existo o no, hace ya mucho que no existiría, habría terminado con todo…, pues tengo el coraje que no tenía el personaje Hamlet. Pero no tengo esa certeza, no sé si puedo decidir por mi mismo si vivir este mundo idiota, y no quiero tomar decisiones que perjudiquen a ningún ser de ningún tiempo, incluyéndome a mi mismo en un presumible “futuro”.
    Ni siquiera tengo la opción de un monasterio o una ermita para vivir en completa soledad o con seres santos, pues nada de eso existe en este país laico y cada vez más corrupto. Disculpe lo que probablemente es falta de luz de mi parte, pero sólo estoy sobreviviendo esperando que llegue el anhelado fin de la bendita muerte. mangalam
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