Ni chivos expiatorios ni corderos degollados

12191496_10207704130429503_8945852807165000792_nLa purificación del karma puede lograrse de dos maneras principales: aplicando las Cuatro Rs (Remordimiento, Refugio, Resolución, y Remedio) a aquellos actos cuyas consecuencias aún no han fructificado, y tolerando pacientemente las consecuencias de actos previos que ya han germinado. Hemos atendido la primera de estas estrategias anteriormente (granviacentral.wordpress.com/2013/09/23/los-cuatro-poderes-de-la-purificacion), pero la segunda es igualmente necesaria.

“Tolerar pacientemente” no es sinónimo de una resignación pasiva; utilizamos nuestro sufrimiento para reducir el sufrimiento de los demás. ¿Cómo? Aplicamos igualmente las Cuatro 4 Rs, sólo que de una forma diferente.

  • Sentimos remordimiento por la causa de nuestro sufrimiento actual, y no por el sufrimiento en sí, que es solo un efecto.
  • Tomamos refugio en las instrucciones del Buda, contemplando los Cinco Recordatorios:
    • Seguramente envejeceré. No puedo evitar el envejecimiento.
    • Seguramente enfermaré. No puedo evitar la enfermedad.
    • Seguramente moriré. No puedo evitar la muerte.
    • Seguramente me separaré de todo cuanto aprecio. No puedo evitar la separación.
    • Soy dueño de mis actos, heredero de mis actos. Mis actos son la matriz de donde nazco; mis actos son mis parientes; mis actos son mi protección. Cualesquiera actos que realice, positivos o negativos, seré dueño de las consecuencias.
  • Hacemos la resolución firme de recordar los defectos del samsara y renovar esfuerzos para alcanzar el fin del sufrimiento mediante la cultivación: abandonando lo que debe abandonarse y adoptando lo que debe adoptarse.
  • Establecemos el remedio ofreciendo nuestro dolor y malestar físico, emocional, y mental a todos los seres que experimentan condiciones similares o peores, y dedicando nuestra tolerancia paciente (nunca el sufrimiento mismo) a todos los seres.

Esta distinción es crucial. No dedicamos nuestro sufrimiento a los demás, pues ya tienen bastante. No somos chivos expiatorios ni corderos degollados, como es el caso en algunas religiones que dependen del sacrificio animal o humano en aras de una falsa purificación. Lo que dedicamos es nuestra paciencia, que no sólo es virtuosa, sino también es una de las perfecciones trascendentes (paramita).

Dedicar nuestra paciencia no es un acto de magia. Nuestra paciencia reduce directamente el cúmulo del sufrimiento al afirmar y profundizar nuestra comprensión de la ley del karma. Dedicar nuestra paciencia a los demás indirectamente reduce su sufrimiento mediante el ejemplo, y nos acerca a la iluminación perfecta, que incluye la capacidad de liberar a todos los seres.

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Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
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3 respuestas a Ni chivos expiatorios ni corderos degollados

  1. Rafael Herranz dijo:

    Excelente Tashi, gracias !!!!

  2. Dharma fool dijo:

    Om Vajrasattva Hum (x21)

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