El viento de la impermanencia

muertos¿Moriré yo primero, o mi vecino?

¿Será hoy, o mañana? No sabemos.

Aquellos que dejamos atrás o se nos adelantan

son más numerosos que las gotas del rocío

que reposan brevemente bajo los árboles y sobre las hojas.

 

Podemos lucir rostros risueños en la mañana,

y en la tarde no ser más que huesos blancos.

 

Al soplar el viento de la impermanencia,

los ojos se cierran en un instante,

y cuando el hálito se arresta completamente,

el rostro risueño de drena de vida,

y su fulgor vibrante desvanece.

 

Aunque parientes y amigos se reúnan,

afligidos y acongojados, de nada vale.

Ya que no hay más que hacer,

ese cuerpo leal se lleva al campo abierto,

y cuando se ha escapado el humo de la medianoche,

no quedan sino huesos, huesos blancos.

Es indescriptiblemente triste.

—Rennyo Shonin

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Acerca de Tashi Nyima

I am a Dharma student, and aspire to be a companion on the path. I trust that these texts can offer a general approach and basic tools for practicing the Buddha's way to enlightenment. ||| Soy un estudiante del Dharma, y aspiro a ser un compañero en el sendero. Espero que estos textos ofrezcan a algunos un mapa general y herramientas básicas para la práctica del sendero a la iluminación que nos ofrece el Buda.
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Una respuesta a El viento de la impermanencia

  1. juan luis arboleida villalvazo dijo:

    Enviado desde mi ASUS

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